La Córdoba de los murales: 18 mil metros cuadrados de arte comunitario

La Córdoba de los murales: 18 mil metros cuadrados de arte comunitario

¿Qué ocurre con la ciudad de Córdoba y con sus paredes ahora repletas de colores? Una vecina que nació en barrio Providencia y vive allí desde aquellos primeros días esbozó una respuesta a la pregunta: el arte en forma de murales se escapó de los museos y lo ha mejorado todo.

Amalia había bajado de su casa cuando había divisado al camarógrafo de La Voz retratando las pinturas cercanas a su hogar. El recorrido que este diario hizo el viernes por las 100 pinturas y murales que se lucen en las calles de la Capital había comenzado hacía algunas horas. Y ella, con sus 85 años, aseguraba al bajar al encuentro del fotógrafo que “el arte en las escaleras cambió la cara y la fisonomía de ese lugar antes abandonado”.

El domicilio de la señora forma la última fila del caserío colindante con las escaleras que bajan hacia la avenida Costanera Norte, en la zona noroeste de la ciudad. De frente a su ventana se puede apreciar la obra de 680 metros cuadrados que se mimetiza con la zona.

Este mural forma parte de los 18.809 metros cuadrados de arte callejera que se impone en la ciudad. Son pinturas y murales en las calles, de este tipo de obras que antes se podía encontrar de manera dispersa y en algunos sectores de la ciudad. O por el contrario, en los museos, cuando se trataba de “obras monumentales”.

Al inicio del tour artístico, el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Miguel Siciliano, habló sobre el valor que tiene este proyecto artístico. “Desde siempre el intendente Martín Llaryora nos ha remarcado que hay que rescatar la vida de la ciudad. La cultura y el arte es parte de esa vida. Por eso los artistas son cordobeses, consagrados en el mundo algunos y otros que están naciendo de los barrios”, destacó.

Siciliano habló a la sombra de otro de los murales. Esta pintura, en la que predomina el color amarillo y los simbolismos directos, como figuras de animales y los trazos gruesos, tiene 120 metros cuadrados en cada ladera de un túnel. Es nada más y nada menos que el primer paso que se encuentra al llegar a la ciudad, al frente del aeropuerto.

Arte. Las pinturas están a cargo tanto de pintores consagrados como barriales. (José Hernández / La Voz).

“Córdoba es cuarteto, es cultura, es teatro y es arte urbano. Teniendo artistas de la calidad que tenemos, la idea de la Secretaría de Cultura, a cargo de Federico Racca, fue hacer una ciudad más linda. Pero además, esto permite que los cordobeses o los visitantes vean nuestro arte en la vida cotidiana”, sostuvo el funcionario.

Desde el municipio buscan que esta manera de crear cultura sea un disparador para trabajar en conjunto con los vecinos. Buscan, según confirmó Siciliano, que la gente se apropie de los lugares.

“Cuando vamos a intervenir una zona lo hacemos con la gente. Con los centros vecinales, con los clubes de jubilados, con los artistas. Es una discusión con la comunidad toda y se logra una planificación entre todos. No solo es discusión de arte, sino que también es una manera de hacer planificación en la ciudad en conjunto con la comunidad”, reconoció.

Impactante. Los murales en la ciudad ganan terreno. (José Hernández / La Voz).

Paredes con vida

Fernanda atiende una farmacia desde siempre en las inmediaciones de uno de los 20 murales pintados en barrio San Vicente. Mira hacia arriba cada vez que entra y sale de su trabajo, para admirar la obra que interpela a la vecindad de la zona este de la ciudad.

“Parece una exageración, pero esas pinceladas muchos días le cambiaron el semblante a la gente, en un año signado por el desánimo”, se aventura a decir.

El rostro del artista José Malanca, un ícono del “barrio república”, sube hasta tal altura que se puede observar desde varios metros antes de llegar. Son otros 150 metros cuadrados que recuperan la identidad del lugar.

De esto habló Racca. Desde su llegada a la secretaría de Cultura, el funcionario buscó que lo simbólico recupere su importancia. “Esta gestión del intendente Martín Llaryora asumió en un momento difícil para la ciudad. Sacar el arte a la calle sirve para recuperar la relevancia de lo simbólico. Allí reside la importancia de este programa que hemos llamado El arte de nuestra gente”, evaluó.

Atracción. Los vecinos son interpelados con imágenes. (José Hernández / La Voz).

“Las pinturas reflejan a una Córdoba que no es unívoca y que convive en una ciudad. Están los murales grandes y los pequeños; entre todos abren un portal cultural de gran valor. La proyección es armar 20 murales más en los próximos meses”, adelantó.

Al hablar lo hacía de espaldas a las imponentes figuras que con un rojo estridente atraían la mirada en plena avenida Monseñor Pablo Cabrera. Con el CPC a un costado, el mural que fue creado por el consagrado artista Diego Arrascaeta llama la atención por sus dimensiones y sus formas. 

Son 1.740 metros cuadrados que nadie pasa por alto. Y si bien no es la vacuna contra la pandemia por coronavirus, éste y los demás murales son un motivo de alegría, intercambio y nuevas miradas para los cordobeses.

Metros récord

Así las obras van apareciendo ante la mirada de las personas que transitan la ciudad. Y si bien para algunos la relevancia puede ser menor, lo cierto es que se han convertido en parte de la vida diaria de Córdoba. Dos de estas pinturas, por caso, forman parte de un tránsito constante de miradas.

“El túnel de la avenida Monseñor Pablo Cabrera está mostrando su mejor cara. La idea es que los conductores observen un zorrito que se va a mover como si se tratara de fotogramas proyectados a la velocidad del automóvil. El concepto nace con imágenes urbanas que van cambiando hacia las sierras, con una imagen que replicará nuestro monte”, comentó Racca.

Allí las manos se multiplican para avanzar sobre una pintura única en la ciudad. Las imágenes completan 6.500 metros cuadrados y son producidas por un colectivo que dirige el arquitecto Román Grabano y el artista Federico Camm.

Simbolismo. Las paredes cuentan la historia de Córdoba. (José Hernández / La Voz).

Más alejados de esa zona norte de la ciudad y hacia el oeste, otro colectivo artístico completó el viernes un mural de 428 metros cuadrados. Junto a la Unidad Ejecutora de la Costanera, el colectivo Tres Tintas se hizo cargo de un paredón colindante a la Costanera Norte.

“En el paredón de la avenida Sagrada Familia trabajamos para resaltar los colores y las formas de este lugar tan particular de la ciudad. Somos un colectivo que busca crear una cadena de valores en la sociedad. Con el arte promovemos la alegría en merenderos y comedores”, resumió Agustina.

Los tres artistas coordinaron el trabajo durante dos medias jornadas, en lo que consideraron un “logro récord” por la cantidad de superficie cubierta. El deseo de estos jóvenes muralistas es que “el ojo de los cordobeses pueda valorar el entorno natural y cuidar el río Suquía”. Lo cierto es que, además de la tonada, los cordobeses van a tener que aprender este nuevo lenguaje impregnado en los murales de la ciudad.

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El texto original de este artículo fue publicado el 10/01/2021 en nuestra edición impresa.

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