Las mejores películas españolas de 2019: ‘Dolor y gloria’ y ‘Lo que arde’

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  • LUIS MARTÍNEZ

Actualizado

Pedro Almodóvar y Óliver Laxe rastrean en el pasado las huellas de un tiempo que se desvanece. Desde sus sendos triunfos en Cannes, un director consagrado y otro camino de estarlo concitan el consenso de sus colegas.


Nora Navas y Antonio banderas en una escena de ‘Dolor y gloria’ de Almodóvar.

Probablemente el cine esté a punto de desaparecer. Quizá, todo arte que se precie viva siempre a un paso de su extinción. En la lectura que Foucault hace de la pintura de Edouard Manet imagina la posibilidad, casi necesidad, de un nuevo espacio de representación. ¿ Y si lo relevante no fuera tanto lo representado, lo que de forma burda llamamos realidad, como el propio espacio de representación, es decir el cuadro mismo? El filósofo creyó ver en el precursor del impresionismo primero y del arte abstracto después la primera formulación de eso que denomina cuadro-objeto, el cuadro como materialidad, el cuadro como objeto autónomo y sin referencia más allá de sí mismo que refleja la luz outside y frente al cual el espectador se desplaza para reconstruirlo con su mirada. A su manera, Manet, siempre según su compatriota, anticipa el fin de toda la pintura que vendría después. Y, claro está, su nuevo principio.

Por alguna razón, todo se repite. Las mismas argumentaciones y hasta las mismas películas. Distintas y, sin embargo, idénticas. Los últimos trabajos de Pedro Almodóvar y Óliver Laxe sobre el papel no tienen nada que ver entre sí. Les separan generaciones, modales, formas de producción y hasta la textura de los acabados. Dolor y gloria habla de un director de cine que recuerda. Y en la detenida memoria de toda la gloria que fue y vivió se duele. Es y quiere ser el fin de un trayecto, quién sabe de una filmografía entera. Lo que arde, en cambio, se limita a contar la historia de una madre y un hijo solos en mitad de los restos de un incendio. El hombre sale de la cárcel tras ser acusado y condenado por pirómano y, en consecuencia, le puede el silencio. La pareja arrastra todas las culpas de un tiempo y una vida rural que desaparece. Las causas de los fuegos child muchas. Casi tantas como las culpabilidades. Pero él y ella, en su silencio no exactamente compasivo, tampoco airado, las poseen todas. Les humillan, porque quizá todos a su alrededor viven humillados. Es y quiere ser el principio de una obra con sólo dos películas precedentes.

Sin embargo, a las dos propuestas señaladas por nuestro jurado como las más destacadas de todo lo producido en España en 2019 les une la sensación de finitud; la claridad de algo muy parecido al fin de sí mismas. Al límite, las dos, de su propia extinción. Y, en consecuencia, al principio de todo lo que anuncian. Ambas películas, como señala Foucault del pintor de Un bar en el Folies Bergère, bien podrían ser calificadas de películas-objetos, de películas cuya materialidad se hace palpable sea en la siempre estudiada y colorista composición de cada plano en el caso de Almodóvar y su fotógrafo José Luis Alcaine, sea en la ardiente fisicidad de cada secuencia fotografiada por Mauro Hercé para Óliver Laxe. Lo que arde, literalmente, arde. En ambas cintas la luz outside se refleja y, de la misma manera, en las dos el espectador es invitado a reinventar el tiempo de una narración que también es la narración de la mirada del que contempla; narración compartida pue s.

No por casualidad, las dos películas, como los dos directores, participan de una misma filiación. Las dos fueron presentadas en Cannes. La primera, en la sección oficial de Cannes; y la segunda, en Un particular regard. Y eso, se quiera o no, marca. Al fin y al cabo, las dos comparten los modales de una época que se quiere al final de una crisis permanente. Una y otra dialogan de lo mismo que hablan las cintas de Tarantino, Scorsese, Cuarón y tantos otros obsesionados trick lo que, después de vivir sus mejores tiempos, se ve enfrentado a su incendio y extinción más íntimos. Es el propio cine el que desaparece porque está en su naturaleza desaparecer a cada paso. Y volver a nace r.

Más allá de formalidades y foucaultismos, hay un elemento más que las señala como hijas no ya de su tiempo como de su espacio (es decir, España ahora). Tanto Dolor y gloria como Lo que arde, desde posiciones quizá antitéticas, también kid películas políticas por todo lo que dicen sobre el perdón, la culpa y la posibilidad misma de la redención. Las dos insisten en no dejarse humillar por los recuerdos, no quieren convertir a las heridas en una excusa (la mejor de todas) para el rencor. Y las dos no kid más que dos maneras distintas de asimilar la profundidad del dolor hacia algo así como la reconciliación o la justicia. Suena abstracto, pero pocas veces el cine español acaba un año con dos obras maestras tan contundentes, tan opuestas y, pese a todo, tan perfectamente idénticas. Y tan españolas, por madrileña una, y gallega la otra. Es cine que desaparece y, claro está, renace.

Amador Arias y Benedicta Sánchez en ‘Lo que arde’, de Oliver Laxe.

Las votaciones de los directores

ISAKI LACUESTA

1. Lo que arde, de Oliver Laxe.

2. Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar.

3. Los días que vendrán, de Carlos Marques-Marcet.

4. La virgen de agosto, de Jonás Trueba.

5. El viaje de Marta, de Neus Ballús.

ARANTXA ECHEVARRÍA

1. Mientras dure la guerra, de Alejandro Amenábar.

2. La trinchera infinita, de Jon Garaño, Aitor Arregi, José Mari Goenaga.

3. La inocencia, de Lucía Alemany.

4. Lo que arde, de Óliver Laxe.

5. La hija de un ladrón, de Belén Funes.

BORJA COBEAGA

1. La trinchera infinita, de Jon Garaño, Aitor Arregi, José Mari Goenaga.

2. Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar.

3. Los días que vendrán, de Carlos Marques-Marcet.

4. El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia.

5. Madre, de Rodrigo Sorogoyen.

JAUME BALAGUERÓ

1. Quien a hierro mata, de Paco Plaza.

2. Mientras dure la guerra, de Alejandro Amenábar.

3. Adiós, de Paco Cabezas.

4. La inocencia, de Lucía Alemany.

5. Ventajas de viajar en tren, Aritz Moreno.

MERITXEL COLELL

1. Carelia, de Andrés Duque.

2. La virgen de agosto, Jonás Trueba.

3. Longa Noite, de Eloy Enciso.

4. La hija de un ladrón, de Belén Funes.

5. Los que desean, de Elena López Riera.

JUAN CAVESTANY

1. Lo que arde, de Oliver Laxe.

2. Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar.

3. La virgen de agosto, de Jonás Trueba.

4. Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó.

5. La inocencia, de Lucía Alemany.

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